Grupos de mujeres

Grupos de mujeres

Para lograr el empoderamiento y el logro del desarrollo pleno de las autonomías y el acceso efectivo a la justicia, se desplegarán 3 estrategias: desarrollo de grupos de trabajo con mujeres que han sufrido violencia sexual, acciones para la autonomía económica y el Observatorio contra la Violencia Basada en Género y Acceso a la Justicia.

Se impulsa una estrategia de reparación, donde se desarrollarán grupos de trabajo con mujeres que han sufrido violencia sexual. Estos grupos apelan a la trascendencia de lo personal al ámbito social y político; transformando la concepción de las vivencias de la violencia y especialmente del abuso sexual sobre los cuerpos de las mujeres como sucesos aislados, individuales y/o privados del área de lo social, en hechos vislumbrados como hechos jurídicos, culturales y políticos. Estos grupos inmanentes de reparación buscan desarrollar las potencialidades individuales de las mujeres, intercambiando entre ellas aquellas estrategias o herramientas que utilizaron para seguir adelante con su proyecto de vida personal.

El proceso grupal irá en dirección a una reparación individual y colectiva, esperando atravesar procesos de re-validación de las experiencias y la diversificación de las mismas, ya que las situaciones vivenciadas por las mujeres fueron diferentes en cada caso. El eje central del trabajo grupal es lograr una re-apropiación de la situación traumática, en donde se tome distancia de lo establecido culturalmente por medio de configuraciones patriarcales, que han generado en torno a las vivencias de abuso un “deber sentir y vivir” que ha enquistado y reproducido síntomas, conllevando a la naturalización del abuso y la invisibilidad del sujeto abusador. En este contexto, debemos decir que se concibe al cuerpo como territorio de poder, bajo el entendido de que éste es el umbral que conecta la construcción psíquica del individuo y su experiencia vital, marcada por diversos regímenes de poder institucional y discursivo. (Jelin, 2010). Se implementarán al menos 10 grupos, de 10 a 12 personas apróx. en diversas localidades del territorio nacional..
Estos grupos tendrán una duración de 6 meses con frecuencia semanal con un acompañamiento legal o psicológico específico para aquellas situaciones que lo requieran. Se definirá un seguimiento posterior, de acuerdo a las necesidades y posibilidades de las mujeres.

Para su implementación se tomarán los lineamientos internacionales para la atención en violencia de género, paquete básico de prestaciones de ONU, adecuándolos a las realidades locales. Se desarrollará una metodología con co-coordinación profesional del área de salud mental. Cada dupla estará integrada por profesionales de la salud mental, una con mayor experiencia que la otra de forma una persona con formación especializada y otra menos experiente que residirá en la ciudad donde se desarrolle el grupo.

La acción aportará a la formación de recursos humanos que residan fuera de la zona Metropolitana en atención en violencia: se realizarán capacitaciones a estas personas desde las organizaciones integrantes de la acción, se formarán en la práctica concreta a partir de la co- coordinación y supervisión de la colega con mayor experiencia lo que logrará dejar capacidades profesionales instaladas en los territorios. En el proceso de trabajo se irán identificando necesidades puntuales de las mujeres y se brindará la respuesta específica, por ejemplo: asesoramiento legal, salud sexual y reproductiva, cuidado integral de la salud, derechos de infancia y adolescencia, participación política, participación social, derechos en general. Se dejará abierta la posibilidad de incluir un grupo de varones jóvenes que hayan vivido violencia sexual, de trabajadoras sexuales que decidan trabajar los efectos de la violencia en su tarea y espacios de apoyo a madres, hermanas, hijas o hijos de mujeres asesinadas como expresión de la violencia de género (femicidio). Esta actividad propiciará espacios para la reparación para al menos 100 mujeres.